El “Templo de la Luna” está ubicado en los riscos de la cordillera,  sobre el río Urubamba, en Huayna Picchu (“Montaña Joven”), cerca de Machu Picchu, en Perú.

Los visitantes llegan al Templo mediante de una vía muy empinada y estrecha, compuesta por escalinatas y peldaños elaboradas en granito, incluso hay los que parecen tallados en la misma roca. El ascenso puede durar entre 45 minutos a una hora.

El “Templo de la Luna” data de 1500 años atrás. Fue redescubierto en 1936. Los historiadores coinciden que fue construido como una tumba real, como un lugar de culto. También, se dice que pudo haber sido un lugar de sacrificios rituales; ya que contiene un altar tallado en la roca, hornacinas y nichos utilizadas para albergar momias.

El nombre del templo fue puesto por Hiram Bingham durante el redescubrimiento de Machu Picchu, quien relacionó el simbolismo de la cueva a la adoración a la Luna.